
Quiero hablarles de este personaje que ven en la fotografía. Su presencia en mi vida data de los primeros días en que me mudé al campo, aunque ya le había oído en noches tranquilas de verano, cuando aún no sabía asociar su voz a su cara. Gallo carbonero, me dijeron. Pero jamás había oído ese nombre, la verdad, de modo que lo acepté sin mucha discusión pensando que sin duda se trataba de algún catalanismo.
Es bonito y soberbio, capaz de hazañas tremendas, como cazar un zorro; y eso que su tamaño no da idea de tanta fuerza. Pero si se trata de alimentar a su familia nada se le pone por delante.
Lo que me recuerda a Zapatero, alias José Luis Rodríguez, no sé si me siguen. Y no sólo a él, también a Angela Merkel, a Nicolas Sarkozy y el invisible Brown, Nosécuantos Brown, como 007.
En el New York Times he leído un sencillo pero premonitorio articulito de economía, el tema de moda, en el que predice que Freulein Nein (Angela Merkel, pronunciar "anguela", please) se va a arrepentir de su empeño luterano (la cursiva es mía) de no soltar ni un euro más a la salvación de Europa ni de San Blas, si se tercia. Es verdad que Alemania. el motor de Oigopa, ha gastado mucho en ayudar aquí y allá -y a España le echa algunas culpas de ello- pero, ah, amigo, Europa sigue en peligro y lo que te rondaré, morena. Se jacta el comentarista (creo que se trata de Paul Krugen) es de que a los USA les irá mejor simplemente porque habrá una acción unitaria y fuerte con Obama.
Claro. Otro gallo nos cantara a los europeos si en vez de mil jergas latinas y otras tantas sajonas, aquí se hablara el mismo idioma. Al articulista le parece que, para cuando la señora Merkel sepa el tamaño del error de su gobierno en esta afrontación de la crisis será tarde.
¡Dios mio! Mein Gott! Tarde, ¿para qué? Mira que a mí no me gustan las adivinanzas con cosas tan serias, ¿eh, Krugen? Lo que sí estña claro desde hace algún tiempo, es que en Europa se ha decretado la estrategia llamada SQP, Sálvese Quien Pueda. Y así nos va.