Creo que se trata de un atavismo infantil, de cuando el cole y el polvo de los caminos con el uniforme puesto cuando ya hacía calor, en mayo. De niña, aún no habían construído esas casas que ahora ocupan el descampado que separaba mi hogar del edificio del colegio: un soberbio constructo renacentista, de estilo herreriano, que en tiempos perteneció al duque de Lerma. Un camino de polvo y cardos borriqueros, los años en que había llovido poco. Los de abundante lluvia dejaban crecer las hierbas tan altas que podían cubrirte enteramente, mientras pasaba por el trillado camino hecho de tanto pisar por el mismo lado. Un camino que tenía algo de laberinto ciego, aunque yo ya me sabía bien por dónde había que salir.
Los ecos de las voces alegres de un grupo numeroso de ingleses se han ido. El molino ha quedado en silencio, quizás algo tristón. El viento ha arrancado las pocas rosas que aún aguantaban, los topillos han afeado bastante la hierba este año, en la piscina empiezan a brotar las algas, abandonado el trabajo de limpieza diaria "por fin de temporada".

Se va el verano, amigos. Es como si se envejeciera más deprisa. Asoma el otoño su hociquillo depredador, su travieso ademán de "se acabó el pastel". ¿Qué será de nosotros? Ojala resistamos el invierno tan duro, tan largo. En el molino, se escucha el viento, a ráfagas, a veces; los pájaros, cuando da tregua eolo, se afanan de lado a lado, buscando el mejor sitio o el manjar asegurado. Las golondrinas se preparan ya, en lo alto, agazapadas en los cables del teléfono, listas para la gran migración: hay que buscar el rescoldo de una temperatura más amable que las que aquí se anuncian.
El viento, ese barrendero de ilusiones, limpiará el ambiente y hará volar papeles, bolsas de plástico, hojas de plátanos y hayas. Acallará las risas que antes tranquilizaban las conciencias. Pero esto es así; no es nada nuevo. Pasa cada año, sólo que da un poco de vértigo. Siempre es así. Muy normal. muy natural, pero da vértigo.
Quizás tenga que consultar al oftalmólogo lo del vértigo. Que sigan ustedes bien.