sábado, 21 de agosto de 2010

El libre albedrío, ma non troppo


Es cierto: pasan los días y no salimos de Birmania, con  la manía que se coge a algo insistente, lo que parece poco justo para un país tan bello del que casi todo el mundo regresa enamorado. Adiós a Myanmar, pues. Por el momento.
Repaso algunos libros de Cesare Pavese para escribir alguna cosilla. El verano ya no es interminable como cuando entonces. Se acaba cuando menos te lo esperas y hasta la brisa fresca del casi anunciado otoño te fastidia un poco, aunque venga bien para aligerar las calorinas que nos han caído. Los veranos de entonces, los de la siesta obligada y el pan con chocolate de merienda, traían horas muertas, de gran aburrimiento, que te empujaban a leer, a devorar libros. En uno de esos veranos, aunque la merienda ya fuera otra, cayó en mis manos un libro de CP que se llamaba "El oficio de vivir". Léanlo, si no lo han hecho todavía, por circunstancias de la vida. Qué sé yo; hay tantas... Las de la foto del autor, por ejemplo, responden a su ficha policial, por comunista, en tiempos de pre-guerra mundial.
Tomo al azar un fragmento: "16 de enero. Quisiera estar siempre tan seguro -como lo estoy esta mañana- de que, al estar la voluntad del adulto condicionada por las cien mil decisiones que ha venido tomando desde niño en estado de irresponsabilidad, es ridículo hablar de libre albedrío aun en el adulto. Descubrimos, poco a poco, que tenemos un carácter (a los dieciséis, a los dieciocho, a los veinte, a los veintidós, etc.) sin saber ni por asomo cómo lo hemos adquirido, y es indudable que, según sea el carácter de cada cual, obraremos de un modo u otro: ¿dónde queda, entonces, el libre y consciente albedrío?"
No me negarán que está bien dicho. ¿Por qué no me tranquiliza, entonces, saber que le puedo aflojar la responsabilidad de mi mal carácter a las decisiones infantiles erróneas que habré tomado en mi vida? Pero, claro, el ser humano necesita andar lucubrando todo el rato sobre lo divino y lo humano. Así nos va.
Me muero de sueño. Por esta noche dejaré las lucubraciones.
Good night.

13 comentarios:

Chiqui dijo...

Es cierto que ya de niños tomamos decisiones que nos trajeron donde estamos, pero esa no es excusa para estar de mal humor, Elvi.

Tú sabes superar a las mil maravillas ese carácter del que hablas. De todas formas, sin él, no sería tú!

Chiqui dijo...

Te queremos exactamente como eres!

Chiqui dijo...
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me dijo...

Joroba, suprimi el comentario! Era una cartita que escribi a una amiga, en Word para poner los acentos, y voy y la pego aqui!

Esto de tener tantas ventanas abiertas es peligroso, me va a entrar una pulmonia, como a la pobre Aanabel Lee.

Elvi dijo...

¿De mal humor? ¡Quiá, Chiqui! Y, si lo estuviera, se me pasaría rápidamenye después de leertjus comentarios. ¡Lástima que quitaras la cartita de erratas! Seguro que era entretenida de leer.

Elvidudas dijo...

Oye, ¿tú crees que la gente volverá después del verano o es causa perdida?

me dijo...

Tú sabes que en el mes de agosto, en España, las vacaciones se toman muy en serio. De todas formas el que no haya comentarios no quiere decir que no te visiten!

Chiqui dijo...

Pues vaya, veo que te has jubilado de mi blog...No, si no me quejo, estoy con la musica de siempre.

Manuel Montero dijo...

Saludos a las dos, estoy poco tiempo conectado y como gato en matanza con la literatura francesa, asi que entre una cosa y la otra no os rindo el debido homenaje. Pero no os quejaréis, espero. He puesto un texto en castellano de un amigo valenciano, en mi blog, al menos es un gesto de saludo para alla.

Manuel Montero dijo...

Y cuidenme a Annabel Lee, que me trajo loquito, no se vaya a resfriar otra vez.

Manuel Montero dijo...

Digo castellano porque para la otra palabra del idioma me falta una letra en el teclado de aqui.

Anónimo dijo...
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Anónimo dijo...

pretty cool stuff here thank you!!!!!!!