jueves, 15 de septiembre de 2011

El bancal se anima en verano

Habíamos dejado el bancal mudo y quieto, pero la vida sigue y la realidad se muestra muy animada en ese pedazo de tierra tan pequeño. Confieso haber dedicado poco tiempo al bancal, haber incluso olvidado regarlo más de una vez -gracias a que mi vecino de cultivo, Sergi, sí ha tenido la caridad de hacerlo por mí- con lo que lo he puesto en peligro, ya que algunos días de agosto han sido muy calurosos.
Ahí lo tenéis. Los rabanitos pasarom, comí unos cuantos muy fuertes y ricos, pero la verdad es que la cosecha fue pequeña -mea culpa, ya lo sé para la próxima vez-; sin embargo, la rúcula ha resultado generosa y resistente. Los escarabajos de la rúcula y yo estamos muy contentos con esta hierba tan rica que ha dado fruto todo el verano, con lo que las ensaladas en el molino han sido abundantes.
En agosto planté una tomatera de tomatitos pequeños, deliciosos, que ya ha rebasado el ecuador pero no para de producir. Cuando se pase del todo, pienso plantar acelgas y puerros. Se dice que son buenos para el invierno. Claro que soy tan novata que supongo que me quedan muchas meteduras de pata que perpetrar. Ya lo iré contando, por si interesa a alguien.
El invierno era una prueba dura ya que hay días en que se bajan muchos grados de cero. Supongo que me acordaré de proteger la cerámica con plástico. El invierno que viene será también para mí una prueba muy dura. Les dejo ahora, tengo que meditar para ver si recupero la respiración. nada grave; sólo importante.

2 comentarios:

Elvira dijo...

Se pueden ver mejor los tomatitos si pinchan en la fotografía.

Chiqui dijo...

Pero Elvi, si está rebosante! Cómo te quejas de la cosecha…?