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Sara Montiel y Gary Cooper |
Pero cómo, ¿se puede morir Sara Montiel? ¡Si eso debería estar prohibido! Estaba ya muy viejecita, la pobre. Apenas veía, andaba muy teniente de los dos, su rostro tan deformado por algunas intervenciones poco afortunadas, ya en la vejez, dejó atrás la gloria pasada de una cara fresca. alegre, bella, bellísima, sin botox ni leches.
Fue cantante por casualidad, ya que en una de sus primeras películas, de bajo coste, al productor le dio por ponerla a cantar a ella, porque La Piquer cobraba mucho caché. Y resulta que Sara cantaba a las mil maravillas, con una voz de color precioso (Nati Mistral dixit) y una soltura que no se estilaba por entonces. Con que revolucionó el panorama español, por supuesto.
Además, Sara tuvo una vida libre y alegre. También derramaría alguna lágrima ya que esa es condición de todo ser humano y más si es del género femenino y más si es españolito que al mundo lo trajo Dios. Y su ejemplo valía para ser despellejada por los hipócritas y alabada por las españolas que querían ser libres como ella. Con que, bien.
Sobre todas las cosas, Sara conoció y besó a Gary Cooper. Era guapa a raudales y lista, muy lista. Qué gran mujer.