
*************** Geraldine Chaplin en "La isla interior", de Félix Sabroso y Dunia Ayuso.***************
*******************************Foto: Nacho Carretero****************************
Así es, amigos, llega el momento de acabar, el de decir cuáles son las películas ganadoras en las distintas secciones de la Seminci. Lo que me ha traído a mí a Valladolid es la creación del premio a la diversidad cultural, así que hay que decir qué realizadora (porque tengo la corazonada de que va a ser mujer) ha plasmado mejor esa diversidad que nos atraviesa en este mundo. Que nos sorprende y deja perplejos muchas veces. Las películas que han sido estudiadas han salido todas de la Sección Oficial, todas han sido vistas en el teatro Calderón, magnífico y confortable. Le Hérisson, de Mona Achache (curiosamente, nieta de Monique Lange), I skoni tou chronou, de Theo Angelopoulos, Amreeka, de Cherien Dabis, Lille Soldat, de Annette K. Olesen, Casanegra, de Nour-Eddine Lakhmari, Adam, de Max Mayer, Honeymoons, de Goran Paskalijevic, The girlfriend experience, de Steven Soderbergh, Cooking with Stella, de Dilip Mehta... En fin, muchas otras que se pueden consultar en el vasto programa del festival. El sábado se sabrán oficialmente los nombres de los ganadores. Yo ya tengo los míos pero no pretendo influir sobre nadie de modo que me los guardo. Ha habido pateo a la película de Vicente Aranda y de alguno más, pero el público y los críticos se han portado pacientemente bien. Yo he aprendido a ser paciente también y a tragarme películas enteras cuando ya sabía que me aburrían a los diez minutos de comenzar y que el metraje se eternizaba en más de dos horas. Lo bonito ha sido encontrar a lo más ilustre de la vida mundana española, como Javier Rioyo, por ejemplo. Y Cristina Andreu, Ana Díez, Chus Gutiérrez, Julio Llamazares, que presentaba un documental (Eloxio da distancia) con Felipe Vega, Alcira, angel de actrices y antigua vecina en la Torre de Madrid, Patricia Ferreira que nos ha dejado ver su sabroso documental Señora de, o Javier Tolentino que, mientras esto escribo está acabando su programa "El séptimo vicio" de RNE, en directo, e invitando a tarta de cumpleaños: lleva 10 años confesando vicios de cinéfilo por la radio. Y pasear por Valladolid, villa ilustre y civilizada como pocas. Donde, en semanas como ésta, te colocan sobre una brillante, espléndida, cálida y soberbia alfombra roja, en medio de aplausos y vítores, aunque no seas Irene Papas . Esto se acaba, amigos, y ya quiero volver.
