sábado, 9 de marzo de 2013

Ignacio Gómes de Liaño / Editorial Siruela
Me sorprende una entrevista breve en El Cultural con Ignacio Gómez de Liaño. Después de años de silencio en los que imagino de IGL habrá hecho su vida como cada hijo de vecino, se destapa con un diario de unas 1500 páginas de lo que le acontenció entre los años de 1972 y 1978, o así. Claro, me parece muy interesante y ya estoy corriendo a comprarme el tocho que ha publicado Siruela. Porque esos años setenta no son sólo años de la vida de IGL, también lo son de la mía, aunque IGL me lleve unos cuantos añitos. Que tampoco son tantos.
En la entrevista, IGL dice que cuando Franco los intelectuales eran más independientes, entre otras cosas "porque Franco no se gastaba un duro en comprarlos", dejando caer que ahora el establecimiento político en cualquiera de sus manifestaciones -del pueblo más canijo a la gran capital- organiza enseguida sus saraos con actores, cineastas, escritores, periodistas, poetas, cantantes, arquitectos, profesores, filósofos, etc. de la cuerda de cada quien. Pues algo de eso hay.
Pero, ahondando en el pesimismo, yo diría que ni siquiera quedan intelectuales públicos y publicados en España. Por razones que habría que detallar -ahora no me apetece en absoluto- los que hablan parecen vedettes de televisión y los que valen callan.
Puede que sea algo muy subjetivo esta afirmación mía. Vivir en el campo, alejada de la corte, me permite crear una realidad inofensiva, gozosa de la naturaleza, tranquila, aunque no a salvo de sobresaltos debido a que cometo el error de poner la radio y de ver la tele, de vez en cuando. Esta entrada se la dedico a MM "que me estará escuchando" (con un poco de suerte).


6 comentarios:

estrella dijo...

Efectivamente, Elvira, es el ídolo de MM…A ver que nos cuenta.

Manuel Montero dijo...

Esperen ustedes, que voy a leer y que no tengo el libro, si que echo de menos a Ignacio, a ver si hago por encontrarlo un dia de estos.

Manuel Montero dijo...

pero qué mala sombra tienen los periodistas (y es intencional porque a IGL siempre lo han querido callar) / el titular es falacioso porque parece que Ignacio fuese un nostalgico de Franco, cuando en realidad era un perseguido por el régimen y sin proteccion. Hacen amalgama y ley del silencio porque él es critico con la mafia de gentuza como Luis Garcia Montero, y otros que han cretinizado y vaciado de sentido la cultura espanola. Ignacio es un gentleman y cuando salio el tema de Garcia Montero su rabia justa, su indignacion, y su buena educacion hicieron que (estaba mi hijo delante) apenas consiguiese decir : Pero, ese hombre... es... es... una sabandija

Manuel Montero dijo...

las distribuidoras no exportan sus libros. Aqui en Paris es absolutamente imposible conseguir un solo libro suyo, ni siquiera por internet. Aqui de Espana lo unico que llega es la basura ya mencionada. Es normal que los franceses piensen que en Espana no hay pensadores. Y lo mismo le paso a Agustin Garcia Calvo, muerto recientemente porque se termino de machacar la salud corriendo en la Revolucion en curso. Asi que es verdaderamente obsceno que los mafiosos de la cultura como Garcia Montero quieran ponerse medallas y sacar tajada de una indignacion general que es la corrupcion de ellos la que nos la produce a todos.

Manuel Montero dijo...

con una modestia de aristocrata IGL ha hecho filosofia tacitamente destinada a la Humanidad y a la Historia de las ideas y no los muermos de pasillo que hacen los autoproclamados intelectuales espanoles. Ignacio conoce en profundidad el contexto internacional y no solo las modas subnormalizantes que se predican en las universidades

Manuel Montero dijo...

gracias por la dedicatoria, Elvira