sábado, 9 de abril de 2011

Las siete diferencias



La voz transparente de Kiri te Kanawa llena el espacio que va desde el jardin hasta el teclado de mi PC, como si ese timbre de ángeles se aliara con los rayos del sol, amagando entradas y salidas por las ventanas, en un juego propio de la siesta del fauno.

He querido fotografiar esas ventanas, la semisombra veraniega de la mañana, el aroma de las primeras lilas y peonias, la placidez de Kenia sobre mis piernas, el calor de su cabeza cuando roza mi brazo derecho, manos sobre el teclado. A Kenia le encantan las lieder de Strauss que suenan por Radio Clásica.

Ando a la espera de conocer el resultado del referendum islandés, pero me acabo de enterar de que no habrá resultados hasta el domingo por la mañana. No importa; no hay prisa.

Pero no me demoraré en esta entrega, porque me quedan lecturas varias de diarios y un catálogo de Xavier Corberó, de quien ya les tengo informados.

En cuanto al bancal, va despacio pero seguro.En esta foto, podrán comprobar varias diferencias con respecto a la fotografía anterior:
1. Como Sergi no está, la ventana de su cuarto permanece cerrada.
2. Hay más tierra en el bancal, ya casi lleno y protegido con plásticos para que no se me llene de hierbajos.
3. El pequeño huerto está rodeado por una malla para evitar que los jabalíes se zampen las plántulas (aunque en esta foto, aún no estaba acabado el corralito).
4. Que se ha tenido que talar el pino -buahh- porque amenazaba a higueras y casa.
5. Que he tenido que rodear con un alambre las cerámicas porque no me quedaron muy allá sólo con los pinchos de hierro, jo.
Y así.

Hombre, qué bien: ahora empieza una ópera bufa de Rossini.


6 comentarios:

Chiqui dijo...

Qué penita de pinooo... Es que es injusta la vida en Islandia y Disneylandia (te apuesto) Y que me dices de las rosas? No serán de tu jardín, no? Vaya vidorra que te das.

Chiqui dijo...

Hoy ha sido el primer día que se ha podido salir a la calle sin abrigo. No hemos entusiasmado y limpiado las hojas del otoño que protegían las raíces de las plantas en el jardincillo; debajo aparecieron unos renacuajos de briznas verdes que, me imagino, serán las Hostas (cómo se dice, hostas, en español maja?)

Elvi dijo...

¿Hostas?http://www.math.umn.edu/~white/personal/images/Garden/Hosta07.JPG
No sé cómo se llaman. Pero en el florero de mi entrada no hay rosas -es pronto todavía- son peonias y lilas que sí han florecido. Es curioso porque las demás peonias están aún sin flor ni apenas hojas. Estas son muy antiguas, según Luis: proceden de Torrentbó.

Yo misma dijo...

¿Tiene esto algún sentido o estamos sobrepasados de paranoia?
http://www.youtube.com/watch?v=uP1c0PWaR4Y&feature=player_embedded

Chiqui dijo...

Elvi, algunos de los comentarios al video que nos dejas, hablan de la voluntad de Dios para que estos fenómenos ocurran. En mi opinión, si Dios puede castigar a ciertas aéreas del planeta tierra, por que no el hombre que ha avanzado de tal forma en tecnología. Luego está la otra posibilidad de que sean los habitantes de otro planeta más sofisticado que el nuestro...Bla, bla,bla... Nos moriremos sin enterarnos. Figúrate lo que dirían nuestros bisabuelos si volvieran a nuestro mundo.

Chiqui dijo...

Efectivamente, que tonta estoy, son peonias. Las tuve años en mi jardín de Nashville pero eran blancas. Si, en el sur ya deben de haber salido. Son bellísimas. Los arbustos de las lilas en mi jardín apenas empiezan a tener las puntitas de las ramas verdes. Florecerán en Mayo tardío.