Seguramente, andaba buscando sus avellanas escondidas en alguna parte, como yo cuando busco mis gafas, también aparentemente escondidas en alguna parte. Me sentí unida a ella por la misma cabeza de chorlito, de modo que le susurré suavemente, temía asustarla, un "feliz año nuevo" que le gustó mucho. Lo sé porque me sonrió. Un día muy agradable.
Notas del Molí del Salt, Vimbodí, desde la campiña que rodea la abadía de Poblet
miércoles, 30 de diciembre de 2009
Por un agradable año nuevo
miércoles, 23 de diciembre de 2009
El apagón

¿Se acuerdan del apagón eléctrico acaecido en la magna ciudad de Nueva York (New York) hace una pila de años que -dicen- provocó el nacimiento de muchas criaturas debido a que no se supo nada mejor que hacer en el rato que duró? Bien. Pues esta misma mañana, en el noble pueblo de Espluga de Francolí, a donde me dirigí, en medio de la lluvia, a comprar unas viandas, encontré que el colmado estaba fermé, ¿por qué? pues porque no había luz y no podían usar ni la báscula ni la caja registradora. Me lo comunicó una joven cajera, con su delantalito y su coleta de melena oscura, componiendo un ademán de "como verá usted, razones no nos faltan". De modo, amigos, que ahí me tienen, con cara de pazguata, la boca abierta y el cestillo vacío, la lista de la compra esgrimida en la mano izquierda, de pie en la acera, a la intemperie, deseando que eso no durara más de unos minutos. Pero duró más. De vuelta a casa observé que los chinos estaban abiertos. Se me ha roto la pala de recoger los bombones de los gatos así que me pasé a ver si ellos sí podían atenderme. Había cola. Encontré una palita de plástico agujereada por 0,75 cents, pagué, desée felices pascuas a quienes me atendieron y me volví a casa convencida de que, aunque se vaya la luz, los chinos gobernarán la tierra. ¿Se acuerdan de cuando Mafalda, en medio de la noche, se acerca a la cama de sus progenitores para preguntarle a su padre: "Papi: ¿es siérto que mientras nosotros acá dormimos, los chinos, allá, están despiértos?" Pues, que nos coja confesaos.
lunes, 21 de diciembre de 2009

jueves, 10 de diciembre de 2009
Los viejos piratas nunca mueren

jueves, 3 de diciembre de 2009
Tumulto filipino

Suena una guitarra bien tocada y una voz al compás que canta canciones de los Beatles y de Cat Stevens, de Simon & Garfunkel y de Mamas and the Papas. Un joven filipino toca y canta desde un rincón apartado, casi invisible, y la luna hace su aparición detrás de una gran montaña que emerge directamente del mar. Luna llena sobre el Pacífico en la isla de Palawan. El viento agita suavemente las largas hojas de esas palmeras cocoteras, gráciles, como de tarjeta antigua. Una velada de descanso en uno de esos resorts para turistas ricos. Suena el mar y las conversaciones que se van enlazando entre los que frecuentan el bar, a la orilla del agua, algo agitada por una brisa que está tentada de dejar de ser suave. Conversaciones en un inglés raro, internacional, con dejes indios, combinado con español y tagalo.
Filipinas, Pilipinas. Una jota que parece un pasodoble; una habanera que parece una copla. Ya escribiré más cuando tenga luz y me encuentre sola. Ahora hay mucho barullo alrededor. Perdonadme.
lunes, 23 de noviembre de 2009
Homenaje

He asistido a la muerte de Mary Villagrá, un acto íntimo y casi secreto; o eso creía yo. Cuando llegué a la casa familiar, después de un aviso de Marisa que me pilló en Madrid, encontré un nutrido grupo de gente pululando por aquí y allá. Ocho de sus nietas, rodeaban el lecho, algunas trepadas sobre la cama, junto a ella, llorando desconsolada pero silenciosamente, sin despegar los ojos del rostro de la moribunda. La vecina de arriba, Pilar, enfermera, que había acudido siempre que fue requerida para ponerle una inyección, tomarle el pulso o cualquier otro favor, paseaba pasillo arriba, pasillo abajo, las manos en los bolsillos de su enorme jersey de lana. Antoñita, la vecina por excelencia, permanecía en pie con la mirada perdida a la puerta de la alcoba. Pero, ¿esto qué es? se me ocurrió decir sin poder reprimirlo. No debiera haber tanta gente aquí. Me parecía obscena la contemplación de la muerte; además, algunas niñas eran pequeñas, ¿por qué dejar que se impresionaran con algo tan extremo? Me llamaron la atención y recompuse una modesta actitud, un poco abochornada por el comentario impetuoso, tan ingrato.
Con un bebé, en brazos hace tanto tiempo...
Mi madre agonizaba en su casa, en su cama, como dejó dicho; los ojos cerrados, el cuerpo exhausto, desvanecida para siempre, pues no recobró la conciencia después del gran ataque de horas antes que le arrancó un grito desgarrador, según contaba Mariuxi, que se encontraba con ella en ese momento. "No sufre, me dijo el médico amablemente; se encuentra en coma profundo. Nada puede hacerle sufrir ahora". No sufre, me repetía yo obsesivamente. No sufre. Pero me impresionó el minuto final, su entrega incondicional a la muerte, la ligereza de su mano desmayada, blanca y suave a pesar de haber pertenecido a una mujer dura y valiente. Cuando volví a contemplar su rostro, del que había desaparecido el color rosado, me di cuenta de que ya no estaba con nosotros, que mi madre había abandonado la carcasa blanca y suave que la había mantenido en pie toda su vida. Se había ido dejando ahí encima su pobre cuerpo inerte, descolorido, con expresión de estar durmiendo después de haber librado una batalla terrible, agotadora. "Una muerte muy dulce", había escrito Simone de Beauvoir para relatar la larga agonía de su madre. Suspiré para adentro, aliviada, sabiendo que todo estaba bien, que Chari le había hablado con amor para despedirse de ella, como había hecho yo misma sin que nadie lo advirtiera, minutos antes. Todo está en orden, mamá. Puedes irte cuando quieras. Papá te espera con los brazos abiertos. Juntos, otra vez. Al fin.
Y bendigo a Dios y a quien haga falta por tan compasiva intervención.
lunes, 16 de noviembre de 2009
Los últimos del todo

Me gusta leer libros de historia aunque a veces sufra con la lectura. Pero es un sufrimiento llevadero, en el que compensa lo padecido por lo aprendido. Ahora leo libros variopintos, históricos todos, sobre Filipinas: libros de militares que estuvieron allá cuando el Desastre, como Las campañas de Caraballo, Balanguingui y Joló, o El sitio de Baler, contado por el general Saturnino Martín Cerezo; libros de poesía escritos originariamente en tagalo y en español como Flores filipinas, de Miguel Zaragoza, libros de viajes comerciales como The Manila Galleon y uno de los libros más significativos de José Rizal (en la imagen), Noli me tangere".

martes, 10 de noviembre de 2009
Saltar el muro
Debe de haber por alguna parte de esta casa unos pedazos del muro de Berlin pintarrajeados que Pilar Miró me trajo, hace 20 años, todavía directora general de RTVE y oyente de mi programa, como supe cuando ya me habían despedido. Los guardé cuiadosamente a pesar del abuso que se cometió con la comercialización de esos trozos de cemento helados por tantas muertes y por el sufrimiento de tanta gente. En la casa de mi infancia siempre se hablaba del telón de acero y yo creía que el muro estaba hecho así, como un largo telón de teatro pero de acero. Apenas podía imaginarlo. Cuando, muchos años después, en 1986, pude verlo con mis ojos, me parecía raro que un muro así dividiera una ciudad tan poblada en mi mente de novelas que me parecía inabarcable. Una vecina de Check Point Charlie me invitó a subir a su casa, un octavo piso, desde donde se dominaba el panorama de las calles y las casas a las que el muro partía en dos. Por ese lado, ni una sola pintada, ningún dibujo iluminaba la sinrazón. Todo el muro estaba impoluto y formalito. Fue muy amable esta frau que incluso insistió en que compartiéramos un té mientras conversábamos, frases entrecortadas, palabras sueltas, silencios, miradas melancólicas hacia el exterior donde algún guardia paseaba rutinario y aburrido, esperando quizás el relevo.
Fotografía del CPC en 1966
Luego tomé el metro para apearme en la Frederickstrasse, donde había que pasar la frontera. Colas de alemanes llevaban paquetes -algunos enormes: televisores, neveras...- y esperaban en silencio su turno. Al entregar el pasaporte, la mirada acerada del policía se me clavó en la pupila varias veces, pupila y fotografía, una y otra vez. No le gustó, quizás, mi condición de periodista. Ana, que venía conmigo en calidad de traductora, llevaba una novela inconveniente de Peter Schneider: Der Mauerspringer. Ana y yo comentábamos lo guapo que era el policía al que sonreíamos abiertamente cuando nos miraba de esa manera. Quizá, por eso, al regresar de la trastienda con el comisario de fronteras, un hombre, por otra parte, muy simpático que nos trató con total amabilidad, aunque nos confiscó material de trabajo, el policía guapo le susurró: "Dos peces gordos, ¿eh, Herr Komisar?" Pateando las calles del Este, contemplé las pancartas colgadas de algunas fachadas, escritas en estilo gótico diciendo consignas de la utopía socialista, el engaño igualitario. Me pregunto si habrá en algún lugar alguna fotografía de esas fachadas. Gasté las monedas de aluminio que fuimos obligadas a cambiar en la frontera (25 marcos) en libros. Y, a la vuelta, entré en una profunda tristeza. La que me produce siempre la conciencia clara de la incapacidad de la condición humana. Mi incapacidad. Mi muro particular.
sábado, 7 de noviembre de 2009
TRISTES TRÓPICOS

****** Foto tomada por CLS en el poblado Nambikwara que figura en la edición de Plon (1955)
Es un título de libro tan bonito que mereció la atención debida sobre todo porque contenía el trabajo de un joven antropólogo, pionero en unas cuantas batallas. Claude Lévi-Strauss -que comienza el libro: "Je hais les voyages et les explorateurs"- lo publicó hace 54 años. Lo leí, de manos de mi amigo querido Francisco, cuando estudiábamos en la Complutense: él, Antropología e Historia de América, y yo, Periodismo, me pareció un libro que abría puertas al conocimiento pero sobre todo a la aventura, a la imaginación. Qué poder de evocación el de este titulo. Su autor, de puro mítico, no estaba entre los vivos. Por eso la sorpresa de su muerte física. Un hombre singular que recientemente había confesado que no le apena dejar este mundo porque no le gusta nada.
Con sus conocimientos y su experiencia, Claude Lévi-Strauss aportaría mucha luz al oscuro empeño humano de destruir cuanto brilla sobre la faz de la tierra por culpa de nuestra mala organización, de una escala de valores mal aquilatada, equivocada salvajemente, si se me permite la expresión. A lo mejor llevan razón quienes afirman que es el ego el culpable de la infelicidad humana. Un poco de ego hay que tener para ser, por ejemplo, como CLS. El suficiente como para saberse seguro de sí mismo y de su trabajo y no tener que machacar a los demás en un intento desesperado de demostrar que se vale más que el otro. Ya saben: el consejero de turno que impide a quien de veras vale llegar a mostrarlo. Pero eso es otra historia. Yo me quedo con el ego que vale, el de Claude Lévi-Strauss.
viernes, 30 de octubre de 2009
Todo listo para el final


domingo, 25 de octubre de 2009
¡VIVA LA SEMINCI!

La foto que ilumina esta entrada debería ser otra, pero es que no llegó a hacerla nadie y por eso , el cartel de la Seminci . No íbamos avisados –culpa de nadie, que conste, sino más bien consecuencia lógica de nuestra vida asilvestrada en las montañas de Prades- cuando un coche de la Organización nos condujo al teatro Calderón, sede principal del festival, a dos pasos de nuestro hotel. Yo iba con mi indumentaria de viaje (tampoco vayan a creerse que llevara algo mucho más chimichurri en la maleta). Ludwig se había puesto, al menos, la corbata de Miró que le regalé hace mil años. Todo sucedió muy deprisa, deprisa (que diría el Saura homenajeado aquí), de modo que me habría gustado mucho ver mi cara de sorpresa (ví la de L) al pisar la enorme y brillante alfombra roja que sirve de camino a las rutilantes estrellas del celuloide. Aplausos, vítores y saludos, mano alzada, que iban por nosotros. Demontre, éramos los primeros y la gente que abarrotaba la escena del crimen estaba ya hasta la mismísima coronilla de esperar, en pie en plena calle, plantados detrás de las vallas de protección. Gritos y vítores, aplausos… y nosotros mirando en derredor con la esperanza de ver a los merecedores de tal salva. Visto que nadie más estaba sobre la alfombra, avanzamos, valientes, con paso decidido: L con cara de póquer, como si llevara toda la vida soportando el peso de la púrpura. Yo decidí que tenía que corresponder a tan generosa bienvenida, de modo que me puse a saludar levantando el brazo unos tres metros hacia el cielo castellano y aleteando la mano a diestro y siniestro con gran sonrisa que, en realidad, era una carcajada contenida de lo ridícula que me sentía. ¡Lo que habrían disfrutado mis antaño múltiples enemigos de haberlo visto! Luego fueron llegando los actores de esta obra teatral: Carlos Saura, Carmen Maura, por ejemplo. Ettore Scola (La famiglia, Una giornata particolare… deliciosas), Mona Achache (Le hérisson, muy recomendable) y muchos otros cuyos nombres no resultan llamativos pero cuyo trabajo se está viendo, expuesto a los ojos críticos del jurado y del público. La Seminci no va de relumbrón y glamour como van Cannes y San Sebastián. Va de cine.

La Seminci y Valladolid hace más de medio siglo que viven una bella historia. La ciudad castellana toma aires de saludable cinefilia, si me permiten el oxímoron, y empuja a tirios y troyanos a entrar compulsivamente en las once salas de proyección, repartidas por la ciudad pero unidas por un hilo invisible de los buenos rastreadores de films y por otro muy evidente en forma de alfombra roja llena de boquitas pintadas, que diría Manuel Puig, dispuestas a un beso, emblema de la seminci desde hace unos años. Seguiremos informando.
miércoles, 21 de octubre de 2009
viernes, 16 de octubre de 2009
El alma se serena
domingo, 27 de septiembre de 2009
El hilo conductor de lo aleatorio

viernes, 18 de septiembre de 2009
calabazas
martes, 1 de septiembre de 2009
Salvada por el sochantre


jueves, 27 de agosto de 2009
big fish

viernes, 21 de agosto de 2009
Tiempo de vendimia
El calor de este año ha precipitado la vendimia, qué raro, todavía en agosto. Será verdad que estamos ante el cambio de un ciclo por otro, una glaciación que vendrá después de estos calores inmensos. El caso es que las máquinas monstruosas de los campos de Codorniú han comenzado su bronca cantinela nocturna (así la uva no sufre el calor al ser cortada), repasando una vez y luego otra los surcos repeinados de la campiña. Los tractores que se encargan de esa tarea son, como digo, enormes. Aunque raro, puedes encontrarlos en la carretera, de madrugada, cuando regresan de su trabajo. Miden, qué sé yo, cuatro metros de alto o más, y llevan una especie de diabólica dentadura vertical encargada de comerse los racimos para enviarlos a la trituradora. ¡Qué cosas! Me acuerdo de cuando era estudiante y me fui a vendimiar a Alcázar de San Juan, Ciudad Real, con otros amigos. Teníamos 17 años. Los "amos", Mikaela, Miguel y José Luis, el mayor: gente seria de Castilla, de muy buen aspecto campesino, con dinero, nos enseñaron que no valía hincar la rodilla para cortar los racimos, sino que había que doblar el espinazo, quebrar la bisagra, apechugar con la tarea de manera valiente, cantando si es preciso, como hacía una cuadrilla de gitanos que faenaba en un campo cercano: primero, muy alegres, cantaban todas las tonadillas; al mediodía ya sólo les salían resoplidos y algún improperio contra los tábanos. Usábamos navaja curva y recia, de vendimiar. Ahora, cuando van a mano, llevan tijera; no hay color. La navaja requería pericia y maestría que se iba consiguiendo después de un tiempo y unos cuantos callos en las palmas. Mikaela quería casarme con Miguel, su hermano menor. Se ve que le gusté, cualquiera sabe qué pasó por su cabeza. Mi jergón llevaba sábanas, era el único. Y me arropaba por la noche para desearme felices sueños, ante la mirada de pasmo de mis compañeros, hundidos en sus picajosos jergones de paja de maíz.
Pero, un momento: ¿por qué estoy contando esto? Si sólo quería decirles que me resulta melancólico el tiempo de vendimia. La linda uva que cuelga entre pámpanos y sarmientos, sonriendo al sol de la mañana, indiferente a mis cuitas de paseante apresurada, camino de mi molino desde donde les escribo esta carta. Melancolía de los almuerzos, a las diez de la mañana, hambrientos ya por el trabajo empezado a las seis, de torreznos y gachas, de sardinas arenques y pan tierno, de pueblo, rico, rico, rico... Ahora que lo pienso, ni vendimia ni flores: debe de ser melancolía de los 17.
lunes, 20 de julio de 2009
Fly me to the Moon


martes, 7 de julio de 2009
JM Antolin expone en NYC

J.M. Antolín es amigo pero antes que eso, poeta y pintor. Mucho antes. Dejó su Valladolid natal, hace mucho tiempo, para venir a vivir a Nueva York. También lo hicieron, antes que él, las rejas de la catedral, pero ésa es otra historia. El caso es que expone y quiero dar publicidad a esa exposición para que vaya a verla quien se pase por la Gran Manzana.
presents
J.M. ANTOLIN
Showing his controversial mural-sized painting: Denial of Masquerade (The Archons)
Opening reception:Thursday, July 16th, 2009from 6-9 pm@2/20 GALLERY220 W. 16th StreetNew York, NY 10011(between 7/8th ave)(212) 807-8348

"Ciertas búsquedas cuya exigencia es ilimitada aíslan a quien se lanza a ellas; este aislamiento puede ser imperceptible: pero un hombre que se ahonda es vano que intente ver a otros hombres, charlar con ellos, discutir con ellos; reserva lo que cree esencial y no entrega lo que siente inútil a su gran designio. Una parte de su espíritu puede perfectamente emplearse en responder a los demás, y aun brillar a sus ojos; pero lejos de confundirse entre ellos merced a ese olvido de sí que engendran los excitantes intercambios de similitudes de impresiones y diferencias de ideas, sirven éstos para apartarle, haciéndole sentir con más claridad aún su divergencia y arrastrándole a retirarse en sí, consigo, más vivamente a cada contacto; así se forma por reacción una soledad segunda que le resulta necesaria para hacerse secretamente, estudiada y celosamente incomparable. Más aún, tan lejos va en ese encastillarse y retenerse que se aísla aun de lo que fue y de lo que hizo: no hay obra de sus manos que vuelva a ver ante sus ojos y no quiera destruir, o ponerse a ella de nuevo..."
Qué no os desanime la apariencia. Dentro brilla un cálido corazón.
sábado, 4 de julio de 2009
aguaaa
miércoles, 24 de junio de 2009
LAURELES PARA KADARE

Actualizado miércoles 24/06/2009 09:58
EL MUNDO
Hace años que Ismaíl Kadaré veranea en la Costa del Sol, beneficiándose del anonimato que le proporciona la ignorancia de su identidad entre los españoles. Ya dijo el francés Houellebecq que lo que le gusta de España es el desprecio olímpico de sus habitantes por la cultura. Pero no hay que ponerse tremendos. A pesar de su talento narrativo y de la potente poesía de su escritura, a Kadaré sería difícil confundirle con Cristiano Ronaldo en popularidad, por poner un ejemplo, un hombre también de gran talento y potencia.
Hace más de 20 años hablé de Kadaré en el programa radiofónico que dirigía por entonces. Me había impresionado su primera novela publicada y traducida en España (magnífico Ramón Sánchez Lizarralde), 'El general del ejército muerto', en la que cuenta la penosa tarea de un general invasor de Albania, durante la Segunda Guerra Mundial, en busca de los cadáveres de sus soldados muertos en la batalla. Una novela de las que permanecen en el alma. Y no hay tantas. La última publicada en España: 'Flores frías de marzo', sobre la transición política en Albania. Esa aún no la he leído, pero salgo ahora mismo por ella.
¡Qué raro se me hace que le den el Premio Príncipe de Asturias a Ismaíl Kadaré! Supongo que así se compensa la posición española ante la fabricación de Kosovo, una vieja y querida lucha del escritor afincado en París, aunque ahora va mucho por Tirana. Él mismo soporta a veces con gran dificultad a sus compatriotas, como nos pasa a todos.
¡Felicidades Ismaíl! El Nobel ya queda más cerca.
domingo, 21 de junio de 2009
Ayudemos al pueblo iraní

El noble pueblo persa, que hace treinta años quiso creer que los ayatolás iban a portarse mejor que el Sha Reza Pahlevi, ahora se las ve y se las desea para mantenerlos a raya. Llenaron de ratas el barco en su día, para acabar con las cucarachas y ahora no hay quién termine con las ratas. Así es la historia.
Los observadores más informados, como Gustavo de Arístegui, buen conocedor del mundo musulmán, hablan de decenas de muertos y no unos cuantos como asegura el régimen de los ayatolás. No hay posibilidad de buena información, ya que están echando a los periodistas que no obedecen sus órdenes. No sabemos si algún periodista ya no lo pueda contar. Las noticias llegan confusas y también domesticadas. Internet, como siempre, alcanza más lejos, aporta más información.
¿Qué hacer? ¿Cómo ayudar? No quedarse inmóvil sino denunciar, gritar, acusar a quienes lo merecen. Mostrar solidaridad y apoyo moral si no se puede apoyar con mejores cosas. Os animo, amigos del blog, a entrar en páginas que hablen de los sucesos de Irán, a mostrar vuestro apoyo moral y vuestra disposición a ayudar en algo. Todo menos quedarse sin hacer nada. Que se note que estamos vivos.
sábado, 13 de junio de 2009
La Inquisición y los asesores del presidente Obama
Desgraciadamente, no se trató de convivencia pacífica, en absoluto, a pesar de las buenas voluntades de mentes pensantes que así se empeñan en que lo creamos. Bibliografía buena y larga hay para comprobarlo. El presidente de los Estados Unidos, que sin duda tiene asesores praparados para el buen consejo, se refirió a Al Andalus como "Andalusia", redundando en otro error de bulto: creer que Al Andalus era Andalucía solamente, cuando se trataba de la península Ibérica completa. O casi.
En cuanto a la Inquisición... aquí ya el error está ligado con los gazapos que se cuelan gracias a la Leyenda Negra Española, creada por italianos y alimentada por holandeses -allá por el XVII- y cebada por los propios españoles, sin duda muy autocríticos pero también ignorantes de su propia historia y, por lo tanto, desconfiados de su propia valía. Lástima. La Inquisición Española fue instituida por los Reyes Católicos en 1478, a punto de la Reconquista (1492) y consecuente derrota de los invasores musulmanes y de la expulsión de los judíos. Su función era más política que otra cosa, pero hay que entender que la cristiandad entraba en esa política. O sea. Su eficiencia y profesionalidad hizo que dejara muchos y valiosos documentos, que muestran que era impecable su comportamiento, sobre todo en comparación con las inquisiciones francesa, inglesa, flamenca, germana etc, que quemaban mujeres con gran alegría y la excusa de que eran brujas; mujeres que vivían solas, sin marido (gran osadía) y que sabían de fármacos (envenenadoras, no sabias) y cosas así. Pero esos países no han cebado sus propias leyendas negras que también las tuvieron, claro, como todos los países que han sido importantes en la historia.
Un autor holandés, cuyo nombre lamento haber olvidado, investigador de la Inquisición española, escribió un libro muy esclarecedor al respecto. Quizá algún bloguista pueda aportar más datos para encontrarlo. Con mi agradecimiento.
Mientras tanto, seguiré leyendo "No siempre lo peor es cierto", un repaso a la leyenda negra de España, por Carmen Iglesias. Interesante.
domingo, 17 de mayo de 2009
Itaca
en que llegues -¡con qué placer y alegría!-
tu llegada allí es tu destino:
domingo, 26 de abril de 2009
la venganza de los animalitos

viernes, 27 de marzo de 2009
José Agustín Goytisolo, diez años

De JAG quedan poemas de verdad. Fue maltratado por sus contemporáneos: Barral le llamó "Lerroux de la poesía", envidioso como Salieri del poeta gigante frente al aprendiz de poeta que era el editor. Para lo único que sirven estas conmemoraciones es para buscar entre el polvo de la biblioteca y abrir las páginas de algún libro de JAG, regustar los poemas, los más conocidos, en voz alta; los menos, bisbiseando o para los adentros de cada quien.
Leed al poeta. Que no vuelva a morirse. "Porque la vida ya te empuja, como un aullido interminable..."
viernes, 13 de marzo de 2009
lo que Jefferson sabía

Y duele. Vaya que si duele.
lunes, 2 de marzo de 2009
el principio del fin, ¡ójalá!
Viene esto a cuento del resultado de las elecciones vascas y gallegas que acaban de dar con las posaderas nacionalistas en la calle, donde hace frío y hay que trabajar. Esto último es un decir. Trabajar, trabajar, trabajan en España los que pueden, los que no han engrosado aún las filas del paro, y lo hacen de 8 a 3 cada día y se llevan curro a casa y cobran lo justo para pagar la hipoteca. ¡Qué demagógico queda esto! ¿Eh? Pero desde hace tiempo, políticos, sindicalistas, asesores, gabineteros de prensa, portavoces, etc., etc, viven del dinerito público y del cuento generalizado en esta España que ha dejado de ser brava, aventurera y corajuda hace muchos lustros. Por eso se agradecen gestos incontenidos como el de Emilio Gutierrez, un guapo vascazo de 30 años que la emprendió a mazazos contra una "Herriko Kaberna", club de reunión de etarras, de su pueblo, harto de que los matones le destrozaran la casa que acababa de construir para casarse y de que esos mismos energúmenos se le rieran en las narices, gozando de su heroica fechoría. Hay que tener en cuenta que ese poblacho, cuyo nombre no recuerdo, ni ganas, está regido ilegalmente por los voceros de ETA. Y que en esas medio aldeas se conocen todos. Ni que decir tiene que Emilio ha tenido que salir por piernas, a refugiarse a alguna parte. Así de linda es la democracia en tierras vascas. Muchos le apoyamos y le ofrecemos nuestra ayuda, por la web.
Del cinco por ciento de nacionalistas que había en España en la Transición, hemos llegado a una situación en la que están mandando en Cataluña y han estado mandando en Galicia y el País Vasco. Que imponen sus condiciones de pedigüeños insaciables gracias a una mala Constitución que, lejos de procurar seguridad al país que quiere constituir, lo desconstituye constantemente con la ayuda del Tribunal Constitucional, desde luego.
¡Oh, por Dios! Pido excusas por este desahogo tan osado e infantil. Tengan la bondad los posibles y amables lectores de disculpar a esta pobre escribana amargada.
Y, ya que he mentado al Altísimo, ¡que Dios reparta suerte!
sábado, 21 de febrero de 2009
ciervos

domingo, 15 de febrero de 2009
El poder de matar

jueves, 5 de febrero de 2009
El pastorcico
Tuve la fortuna de entrevistar para RNE durante una hora, sin pausa, al artista manchego, vencida su oposició ya que, según insistía él mismo, "no soy capaz de hablar más de unos minutos pues tengo pocas cosas que decir". El programa resultó precioso, interes

De entonces a ahora ha llovido mucho y se diría que Antonio López ha ganado en mundanidad para alegría de sus admiradores. En dos ocasiones diferentes, separadas por meses, he coincidido con Antonio Lópes en un vagón del metro de Madrid. Una vez, iba él sentado, ¡haciendo sudocus!. La otra, de pie, en medio de un gentío, pequeño de estatura como es él, parecía un pastorcico salido de algún Nacimiento en Navidad. Más que un franciscano, a mí me parece un pastor. Claro que con la humildad de Francisco de Asís, y con su entusiasmo. Ni que decir tiene que, en ninguna de las dos ocasiones me atreví a abordarlo. Me limité a contemplar discretamente su presencia, esa humanidad pequeña, morral al hombro, casi insignificante, que yo sabía (seguramente más de uno de los que viajaban en el vagón, también) que encierra a un gigante.
Estoy por vender a Metro de Madrid una idea estupenda para su divertida publicidad televisiva. Pero, no; mejor me guardo ese lujo para mí solita. Egoísta que es una. ya me lo decía mi mamá.
domingo, 18 de enero de 2009
primera plana

El director de El Mundo, antiguo jefe de mis entretelas, Pedro Jota Ramírez, ha sacado a la portavoz del partido de la oposición, Soraya Sáenz de Santamaría, en pose coquetuela en la portada del diario. Aparte de la perplejidad que causa que, en medio de las matanzas de Gaza, las amenazas de pauperización en España y el mundo, las salidas de tono (habituales, por otra parte) del jefe del gobierno de los vascos, las correrías de banqueros y serios magnates por acaparar dinero público, etc., etc., El Mundo salte por peteneras en su primera plana, la aparición de tal dama política en negligé ha reportado todo tipo de comentarios de rancia casposidad en la sociedad española tan proclive a cierto machismo, y también a perder el tiempo con discusiones tontas.
Ni siquiera me cabreo cuando veo estas actuaciones del "clan de los de Navarra", jefes y jefecillos del mundo mundial, porque me resultan patéticos modos desesperados de vender un ejemplar más. ¡Un euro, por el amor de Dios!, los imagino, mendicantes, a la puerta del templo del mercado.
Lo que sí me hace gracia es imaginar la reunión de cierre del día anterior, en la "pecera" (recinto cerrado con paredes de cristal) del periódico: a Pedro García Cuartango, periodista culto al que aún le queda algo de vergüenza, tratando de disuadir a un Jota empeñón, terco como niño que reclama su helado de fresa, y que, por supuesto, acaba imponiendo su criterio. Walter Matthau, en "Primera Plana".
Estos que ves ahora, Fabio, montes de soledad, tristes collados, fueron un día Itálica famosa... ¿Era así?