domingo, 18 de enero de 2009

primera plana


El director de El Mundo, antiguo jefe de mis entretelas, Pedro Jota Ramírez, ha sacado a la portavoz del partido de la oposición, Soraya Sáenz de Santamaría, en pose coquetuela en la portada del diario. Aparte de la perplejidad que causa que, en medio de las matanzas de Gaza, las amenazas de pauperización en España y el mundo, las salidas de tono (habituales, por otra parte) del jefe del gobierno de los vascos, las correrías de banqueros y serios magnates por acaparar dinero público, etc., etc., El Mundo salte por peteneras en su primera plana, la aparición de tal dama política en negligé ha reportado todo tipo de comentarios de rancia casposidad en la sociedad española tan proclive a cierto machismo, y también a perder el tiempo con discusiones tontas.
Ni siquiera me cabreo cuando veo estas actuaciones del "clan de los de Navarra", jefes y jefecillos del mundo mundial, porque me resultan patéticos modos desesperados de vender un ejemplar más. ¡Un euro, por el amor de Dios!, los imagino, mendicantes, a la puerta del templo del mercado.
Lo que sí me hace gracia es imaginar la reunión de cierre del día anterior, en la "pecera" (recinto cerrado con paredes de cristal) del periódico: a Pedro García Cuartango, periodista culto al que aún le queda algo de vergüenza, tratando de disuadir a un Jota empeñón, terco como niño que reclama su helado de fresa, y que, por supuesto, acaba imponiendo su criterio. Walter Matthau, en "Primera Plana".
Estos que ves ahora, Fabio, montes de soledad, tristes collados, fueron un día Itálica famosa... ¿Era así?

sábado, 17 de enero de 2009

martes, 13 de enero de 2009

de judíos y palestinos


La Navidad de 2008 llegó con el estruendo de las bombas en Gaza. Meses antes, años antes, las explosiones de cohetes en territorio judío. El año nuevo, con la intervención militar del Pueblo Elegido contra los palestinos. Produce una enorme tristeza e impotencia contemplar la incapacidad humana de esos dos pueblos primos hermanos para aceptar que tienen un territorio que compartir; que llegar a un acuerdo limpio y generoso por ambas partes les supondría poder vivir en paz, aunque discutieran cada día por cualquier cosa, belicosos como son ambos. Echar las culpas a los judíos, que acudieron en masa hace sesenta años a esa tierra para colonizarla sin tener consideración por los que ya las habitaban es un trabajo inútil. Habría que pedirle cuentas a los ingleses que son los responsables del cisco, pero tampoco esa reivindicación histórica parece tener sentido, salvo para los que juegan a elegir el periodo histórico preferido en el que asentar sus reales, dejando fuera otros tiempos igual de históricos pero menos admirables. Los pueblos tienen que apechugar con las buenas y las malas caras de sus historias, y mirar sólo hacia el camino que les queda por delante.



No he estado en la manifestación de Madrid contra Israel y a favor del pueblo palestino. Me parece que no se puede seguir con esos planteamientos. Si los palestinos confían en Hamas para arreglar sus problemas con los judíos, mal hecho. Y los judíos se defienden contundentemente, porque pueden hacerlo. Son muy fuertes. Y tienen mucho miedo. Hasta aquí, a mí, como ser humano, me parece de lo más inteligible. Hablar con libertad y sin violencia, con la mente abierta a posibles ideas nuevas, soluciones, propuestas. Hablar sin miedo a la catalogación -a lo que la opinión pública izquierdista española es tan proclive-, con la inteligencia y la compasión como banderas. Ah, amigos... Ahí es donde se ve la dimensión humana de nuestras pobres existencias.



Tuve un compañero de facultad palestino en la Complu, de Madrid. Ahmed; era divertido, algo gamberrete, pero inteligente. Era laico o, al menos, sus creencias religiosas jamás las mostró a nadie, como hacíamos los demás, por otra parte. Tenía afán por saber y discutía abiertamente con argumentos. Yo admiraba a aquellos palestinos que desempeñaban los cargos más importantes en los países árabes, técnicos, profesionales, médicos, profesores de universidad... ¿Qué se hizo de ellos? ¿Dónde están? En mis viajes a Israel he visto la laboriosidad de los judíos y la lasitud de los palestinos, más dispuestos a esperar a la puerta de su casa a que se lo den todo hecho que a esforzarse ellos mismos, con sudor y ánimo, a tratar de resolver sus problemas. A pesar de las ayudas millonarias europeas. Mi buen Yassir Arafat no era distinto, a pesar de su buena imagen en España.



Luis Eduardo Aute, en el programa de radio de Carlos Herrera, dijo el otro día que el Papa de Roma lo que tenía que hacer era ir a Gaza a reunirse con la autoridad religiosa musulmana y la judía para ver de solucionar algo. Se equivocó. Los ortodoxos judíos no son autoridad que hable de nada de esto. No son sionistas. Y los sionistas no son religiosos. La cosa no es tan simple. Y quiero creer que tampoco es tan complicada. Pero los seres humanos seguimos siendo bastante necios, primitivos, irracionales y absurdos. Y el mejor escenario para comprenderlo es el de una guerra.

jueves, 1 de enero de 2009

El saco de la avaricia


Escribe mi admirado José Luis Sampedro un claro y bonito articulo sobre la situación a la que nos ha llevado la codicia de los ricos, ansiosos de ser más ricos aún, más poderosos. Quizá porque no tengan manera de ser más guapos y más afortunados en amores o de permanecer más jóvenes. Dice Sampedro, experto como es, desde hace muchos años, en economía del subdesarrollo, que "la codicia siempre exagerada y el capitalismo insaciable carecen del sentido del límite", y recuerda que los griegos respetaban a una diosa, Némesis, que vigilaba esos límites y perseguía a aquellos que los sobrepasaban.

Reproduzco un párrafo particularmente esclarecedor: "También Roma, dominadora del mundo de su tiempo, acabó desmoronándose y cayendo en un estado de barbarie y desorden. No estamos muy lejos de una situación semejante, porque la barbarie consiste en la destrucción de los valores básicos de una cultura y eso precisamente está ocurriendo en nuestro tiempo. Asistimos a violaciones de la Justicia y los Derechos Humanos, ataques a la libertad, simulaciones de democracia, deconstrucciones de la familia y hasta las mismas religiones y sus iglesias tienen sus crisis. Pero, imperturbable, la codicia continúa."

El articulo salió publicado el 31/dic/08 en El Mundo, en un cuadernillo especial dedicado al "Enemigo del año 2008", la crisis famosa.

A pesar de todo, quizá debamos convencernos, con Johan Strauss, de que "So änglicht wir sind nicht". No debemos angustiarnos. Os envío este agua del molino para que recibais energía positiva. Y que la codicia no os atormente.

FELIZ AÑO NUEVO A TODOS

martes, 16 de diciembre de 2008

Ha vuelto



Quiero hablarles de este personaje que ven en la fotografía. Su presencia en mi vida data de los primeros días en que me mudé al campo, aunque ya le había oído en noches tranquilas de verano, cuando aún no sabía asociar su voz a su cara. Gallo carbonero, me dijeron. Pero jamás había oído ese nombre, la verdad, de modo que lo acepté sin mucha discusión pensando que sin duda se trataba de algún catalanismo.


Es bonito y soberbio, capaz de hazañas tremendas, como cazar un zorro; y eso que su tamaño no da idea de tanta fuerza. Pero si se trata de alimentar a su familia nada se le pone por delante.


Lo que me recuerda a Zapatero, alias José Luis Rodríguez, no sé si me siguen. Y no sólo a él, también a Angela Merkel, a Nicolas Sarkozy y el invisible Brown, Nosécuantos Brown, como 007.


En el New York Times he leído un sencillo pero premonitorio articulito de economía, el tema de moda, en el que predice que Freulein Nein (Angela Merkel, pronunciar "anguela", please) se va a arrepentir de su empeño luterano (la cursiva es mía) de no soltar ni un euro más a la salvación de Europa ni de San Blas, si se tercia. Es verdad que Alemania. el motor de Oigopa, ha gastado mucho en ayudar aquí y allá -y a España le echa algunas culpas de ello- pero, ah, amigo, Europa sigue en peligro y lo que te rondaré, morena. Se jacta el comentarista (creo que se trata de Paul Krugen) es de que a los USA les irá mejor simplemente porque habrá una acción unitaria y fuerte con Obama.


Claro. Otro gallo nos cantara a los europeos si en vez de mil jergas latinas y otras tantas sajonas, aquí se hablara el mismo idioma. Al articulista le parece que, para cuando la señora Merkel sepa el tamaño del error de su gobierno en esta afrontación de la crisis será tarde.


¡Dios mio! Mein Gott! Tarde, ¿para qué? Mira que a mí no me gustan las adivinanzas con cosas tan serias, ¿eh, Krugen? Lo que sí estña claro desde hace algún tiempo, es que en Europa se ha decretado la estrategia llamada SQP, Sálvese Quien Pueda. Y así nos va.

domingo, 7 de diciembre de 2008

"¡Muera el Borbón!"

El distinguido diputado por ERC, Joan Tardá, ha puesto en escena un espectáculo digno de risa, cuando, frente a un grupo de jóvenes activos de Esquerra Republicana de Catalunya que quemaban un gran libro de cartón titulado "Constitución Española", ha leído un incendiario discurso en un catalán ininteligble que ha rematado con un vociferio, más que un grito, de "¡Viva la República, muera el Borbón!". Todo esto, para celebrar el Día de la Constitución, hoy, 6 de diciembre. Luego ha dicho eso tan conocido de "donde digo Diego dije dudo"... etc. al verse criticado por todo el mundo. Cuesta mantener la palabra; cuesta tener agallas. Sobre todo le cuesta a Tardá, cuyo aspecto recuerda el de un panadero del XVII, refunfuñón y malencarado.
Viene bien este episodio para comentar que según una reciente encuesta, el 72 % de los catalanes está a disgusto con sus políticos. No solamente con los que gobiernan, sino con todos sus políticos en general. ¡El 72 por ciento! Tres cuartas partes de los ciudadadnos de Cataluña está hasta la coronilla de sus próceres y no creo que sea solamente por lo que gastan en costumizar sus coches oficiales o sus oficinitas pimpinelas donde no alcanzan a resolver los problemas de la gente corriente. Por algo más será, digo yo. Quizá tenga algo que ver el reportaje del colega de The Economist, que tantas heridas ha provocado que los inquietos jóvenes de ERC ya han sacado una página para denostar a la prestigiosa revista y a su escritor "anticatalán". ¡Qué hartazgo señores! ¡Qué penoso aburrimiento! Y, mientras tanto, resulta visible a todos que la buena de Cataluña pierde trenes, oportunidades de crecer y ocasiones de modernizarse realmente y no sólo de boquilla. Es una injusticia histórica para Cataluña que los responsables hayan permitido que cuatro gamberros, auténticos "hooligans" de la política, mangoneen a su placer el patrimonio de todos los catalanes. Y de paso, toquen las naricillas al resto de los habitantes de esta España concienzuda y con más paciencia que el Santo Job.
Que venga el Capitán Trueno cuanto antes, o no va a quedar aquí ni el apuntador, proclamo.

jueves, 27 de noviembre de 2008

EN PLENA TEMPORADA DE CAZA

Desde octubre está abierta la veda en España. Los cazadores salen escopetados -bien dicho, ¿no?- a la ventura de dar muerte a cualquier ser vivo que vuele, aunque se trate de su madre, o que corretee alegre por los caminos del bosque, jabalí o corzo, liebre o conejillo, y si no se anda con cuidado, algún perdigonazo se puede llevar el paseante solitario que atraviese el camino sin aviso. O peor que perdigonazo, un disparo de cartucho del ocho, que hacen mucha pupa.
Yo no estoy contra el cazador, que conste; el cazador respetuoso con el medio de que se sirve, por otra parte; pero abundan los advenedizos, torpes matarifes sin puntería ni escrúpulos, o simplemente los pijos matatodo que luego van por ahí pavoneándose de lo que no saben hacer. Y están los furtivos.
Lo que me horroriza de la caza es la maldad con que se trata a los perros, la falta de sensibilidad de muchos cazadores hacia los animales que les ayudan en la tarea. Lo que me espanta es comprobar cómo cada año, al final de la temporada, por febrero casi siempre, algunos de estos individuos abandonan a sus perros a ser atropellados por la autopista o los cuelgan de una encina hasta que se asfixian o los maltratan personalmente de cualquier otro modo. Me estremece saber que en Europa España es conocida por su insaciable crueldad hacia los animales, particularmente los galgos, bellos canes de ternura sin igual. Les invito a echar una ojeada en la web a este aspecto tenebroso, lúgubre, siniestro de la realidad española y ¡olé!, si desean sufrir un poquito.