"Pasamos la vida, la mayor parte de personas, sin apenas apercibirnos de nada importante. Es monstruoso, pero es así. Cuando llega la hora de la muerte, los que mueren conscientemente, se apenan de lo irremediable. Y entonces es tarde para lamentaciones. No es disfrutar al máximo, ni aprovechar las oportunidades que te salen al paso, ni triunfar en tu profesión o saber rodearte de gente que te quiera -con ser, esto último, mucho decir-, ni es siquiera dejar un legado brillante para la historia, lograr unas letras de molde imperecederas con que luzca tu nombre sobre algún mármol ilustre. Insensibles al dolor ajeno, permitimos que se extienda el llanto y la pena por el mundo, en las perreras donde se sacrifican los animales que nadie quiere, en los orfanatos donde se hacinan los niños abandonados, en los caminos solitarios donde se pierden los pasos, como por un resorte movidos. Es el amor, esa cualidad que sólo en atisbos como chispas de luz vislumbramos alguna vez. El amor pasa a nuestro lado sin que seamos capaces de saber de él. Y así, morimos casi sin haber vivido, sin saber nada apenas. Sólo unos pocos acceden a la plenitud."
Irina Goegginger. Berlin Este. 1945.Notas del Molí del Salt, Vimbodí, desde la campiña que rodea la abadía de Poblet
viernes, 28 de junio de 2013
martes, 11 de junio de 2013
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| Edward Snowden/ Captura de pantalla de un video |
Se llama Edward Snowden, ha tenido el valor de contarle al mundo la actividad secreta que considera inmoral y que piensa que hace de Estados Unidos en un país indigno de ser llamado democrático. Creo que merece el apoyo de cuantos puedan ayudarle frente a la maquinaria de Leviatán que se le viene encima.
La administración de Obama no ha podido/querido acabar con las prácticas absolutistas del espionaje a todos los ciudadanos americanos y, por extensión, del mundo. ¿Puede la lucha contra el terrorismo llegar a esos extremos? En España conocimos hasta dónde puede llegar la guerra sucia con el pretexto de la seguridad y el bienestar del estado.
Suerte, muchacho, en la caza que ya ha comenzado contra tu persona.
domingo, 12 de mayo de 2013
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| Cuando
emprendas tu viaje a Itaca pide que el camino sea largo, lleno de aventuras, lleno de experiencias. No temas a los lestrigones ni a los cíclopes ni al colérico Poseidón, seres tales jamás hallarás en tu camino, si tu pensar es elevado, si selecta es la emoción que toca tu espíritu y tu cuerpo. Ni a los lestrigones ni a los cíclopes ni al salvaje Poseidón encontrarás, si no los llevas dentro de tu alma, si no los yergue tu alma ante ti. Pide que el camino sea largo. Que muchas sean las mañanas de verano en que llegues -¡con qué placer y alegría!- a puertos nunca vistos antes. Detente en los emporios de Fenicia y hazte con hermosas mercancías, nácar y coral, ámbar y ébano y toda suerte de perfumes sensuales, cuantos más abundantes perfumes sensuales puedas. Ve a muchas ciudades egipcias a aprender, a aprender de sus sabios. Ten siempre a Itaca en tu mente. Llegar allí es tu destino. Mas no apresures nunca el viaje. Mejor que dure muchos años y atracar, vieja ya, en la isla, enriquecida de cuanto ganaste en el camino sin aguardar a que Itaca te enriquezca. Itaca te brindó tan hermoso viaje. Sin ella no habrías emprendido el camino. Pero no tiene ya nada que darte. Aunque la halles pobre, Itaca no te ha engañado. Así, sabia como te has vuelto, con tanta experiencia, entenderás ya qué significan las Itacas. C. P. Cavafis. Antología poética. Alianza Editorial, Madrid 1999. Edición y traducción, Pedro Bádenas de la Peña Ella emprendió su largo y fructífero viaje; fue valiente y alegre. Coqueta y divertida. Ha sido un honor conocerla, ser su ahijada, tenerla cerca en tantos momentos. |
martes, 16 de abril de 2013
Entró el sol, salieron las flores
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| Los primero tulipanes del Molino |
Como botón de remate, brotaron los tulipanes negros. Que no son negros, claro, pero así se llaman. Brillan entre los demás, aunque los demás sean tan bonitos.
Os dejo aquí estos cantos de primavera y el deseo de que la vida os sonría aunque sólo sea por un instante. El instante que dura la belleza, el calor del sol, la felicidad, la vida misma.
martes, 9 de abril de 2013
Ha muerto Saritissima
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| Sara Montiel y Gary Cooper |
Fue cantante por casualidad, ya que en una de sus primeras películas, de bajo coste, al productor le dio por ponerla a cantar a ella, porque La Piquer cobraba mucho caché. Y resulta que Sara cantaba a las mil maravillas, con una voz de color precioso (Nati Mistral dixit) y una soltura que no se estilaba por entonces. Con que revolucionó el panorama español, por supuesto.
Además, Sara tuvo una vida libre y alegre. También derramaría alguna lágrima ya que esa es condición de todo ser humano y más si es del género femenino y más si es españolito que al mundo lo trajo Dios. Y su ejemplo valía para ser despellejada por los hipócritas y alabada por las españolas que querían ser libres como ella. Con que, bien.
Sobre todas las cosas, Sara conoció y besó a Gary Cooper. Era guapa a raudales y lista, muy lista. Qué gran mujer.
sábado, 23 de marzo de 2013
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| H. D. Thoreau |
Me gustan las cartas; de pequeña, era casi obsesivo mi afán por recibir cartas, lo que me lanzaba a la escritura de ellas a troche y moche, con resultado algo decepcionante la mayor parte de las veces. Leer cartas ajenas cuando corresponden a gente admirable como HDThoreau es otra de mis aficiones. Se aprende mucho, pero sobre todo, se disfruta un montón.
Escribir un diario -por otra parte- debiera seguir casi obligatorio entre los escolares, de modo que se aficionaran a ello para el resto de sus días. Me gustó comprobar que en EEUU -al menos, hace años- así ocurre. La mayoría de la gente joven escribe diarios, es verdad que la mayor parte son tonterías, pero nadie pretende que surjan genios como setas. Incluso en la divertida serie The Big Bang Theory, el Asperger Sheldon Cooper escribe su diario en la cama, cada noche. Yo no he logrado acostumbrarme y abandono el cuaderno durante meses y hasta años. Pero ese Diario de Thoreau quiero leerlo. A la que pueda salgo a comprar ese libro.
sábado, 16 de marzo de 2013
Con las malas noticias se puede reaccionar de varias formas. Una es rasgándose las vestiduras y poniéndose a berrear como una magdalena, otra es tomándoselo con humor. Por eso, en estos años de crecientes dificultades la gente se las ingenia para sacar risas de donde pareciera que solo hay llanto.
La buena noticia es que esta crisis que se alarga en los años nos está enseñando a cambiar al constatar cómo ha cambiado el estado de cosas. Cómo lo que era azul ahora es verde y lo estable ahora no para de moverse. Aprendemos a que la manea de ganarse la vida ha de cambiar, que el puesto de trabajo puede pirárselas en cuando te descuides y aún estando atenta. Aprendemos a desconfiar de los encorbatados y a prestar más atención a los que van vestidos de forma un tanto descuidada, con desaliño indumentario, como dice Antonio Machado.
Todo aprendizaje es duro; lo que pasa es que se nos ha olvidado lo que costó aprender y salir adelante en la escuela, entre los aromas de la goma de borrar, los empolvados blancos de la tiza en la pizarra, la tinta de los pupitres, el sonido de la punta del bolígrafo sobre el cuaderno. El silencio de los exámenes, el temor del castigo. El aburrimiento y la hora del recreo.
Hace años que los hombres de negocios aspiran a cada vez más margen de beneficios. Ganar un 10 % hace cincuenta años era un éxito en cualquier empresa. Pero a medida que el siglo XX avanzaba, las ganancias tendían a multiplicarse geométricamente hasta niveles insultantes, amenazadores. Hasta hoy. Arriba, una gráfica de cómo han evolucionado los bancos centrales de algunas zonas. ¿Podrá alguien explicar con calma, por qué los hombres necesitan ganar tanto dinero? ¿Para qué exactamente?
El papa Francisco ha dicho que quiere una Iglesia pobre para los pobres. ¡Qué lapsus! Los pobres ya saben lo que es la pobreza; les haría más ilusión una iglesia rica para ellos y que la curia cardenalicia se quede con la Iglesia pobre. Así sí que estaría bien este papado.
Valete.
La buena noticia es que esta crisis que se alarga en los años nos está enseñando a cambiar al constatar cómo ha cambiado el estado de cosas. Cómo lo que era azul ahora es verde y lo estable ahora no para de moverse. Aprendemos a que la manea de ganarse la vida ha de cambiar, que el puesto de trabajo puede pirárselas en cuando te descuides y aún estando atenta. Aprendemos a desconfiar de los encorbatados y a prestar más atención a los que van vestidos de forma un tanto descuidada, con desaliño indumentario, como dice Antonio Machado.
Todo aprendizaje es duro; lo que pasa es que se nos ha olvidado lo que costó aprender y salir adelante en la escuela, entre los aromas de la goma de borrar, los empolvados blancos de la tiza en la pizarra, la tinta de los pupitres, el sonido de la punta del bolígrafo sobre el cuaderno. El silencio de los exámenes, el temor del castigo. El aburrimiento y la hora del recreo.
Hace años que los hombres de negocios aspiran a cada vez más margen de beneficios. Ganar un 10 % hace cincuenta años era un éxito en cualquier empresa. Pero a medida que el siglo XX avanzaba, las ganancias tendían a multiplicarse geométricamente hasta niveles insultantes, amenazadores. Hasta hoy. Arriba, una gráfica de cómo han evolucionado los bancos centrales de algunas zonas. ¿Podrá alguien explicar con calma, por qué los hombres necesitan ganar tanto dinero? ¿Para qué exactamente?
El papa Francisco ha dicho que quiere una Iglesia pobre para los pobres. ¡Qué lapsus! Los pobres ya saben lo que es la pobreza; les haría más ilusión una iglesia rica para ellos y que la curia cardenalicia se quede con la Iglesia pobre. Así sí que estaría bien este papado.
Valete.
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